Abusos sexuales en la iglesia católica

Basta de abuso infatil

Abusos sexuales en la iglesia católica

Para nadie es un secreto los abusos sexuales cometidos en la iglesia católica, bajo su manto se han cometido verdaderas atrocidades en contra de los menores con cierta inmunidad… Estos pobres niños abusados, que han vivido el desgarro de sus almas por la falta de escrúpulos de unos cuantos sinvergüenzas, fueron llevados a seminarios, colegios, escuelas y orfanatos, con las mejores intenciones. Familias que con orgullo decían que su hijo estaba en un colegio católico. Quién podía imaginar que se estaba cometiendo semejante monstruosidad con estos menores. Siendo los curas y la iglesia en general un referente de moralidad y buen hacer.

Existiendo un tabú, tan grande sobre la sexualidad, las posibilidades de hablar acerca del tema en el hogar eran remotas.

Pero, el tiempo pasa

Aquellos niños llegaron a ser adultos, muchos murieron con el secreto si, pero una minoría se atrevió a hablar. El poder de la iglesia es tan grande que el resultado fue peor para las víctimas, quedaron a la deriva. Fueron muy valientes, lo intentaron, pero fueron burlados por la Iglesia y su poder, en ese momento.

La iglesia, lejos de preocuparse por buscar información, sobre el tema de la sexualidad, se preocupó por especializarse en encubrir todo lo que se empezaba a destapar. Utilizando los medios que fueran necesarios para silenciar lo que empezaba a ser evidente.
Fue una gran lucha, las denuncias aumentaron haciéndose eco en los medios de comunicación social hablando de los abusos sexuales en la iglesia católica. Y esta vez, las víctimas hablando en primera persona.

Hubo muchas vejaciones y soborno, pero los mayores logros llegaron cuando las víctimas conforman asociaciones para fortalecer sus reclamos. Tuvieron suerte de recibir, en algunas ocasiones, el apoyo de partidos políticos y sectores sociales. Una vez mas “en la unión está la fuerza”.

La jerarquía católica incapaz de buscar soluciones

Ha sido la jerarquía católica la que ha obstaculizado las investigaciones encubriendo a los sacerdotes pederastas, trasladándolos de unas parroquias a otras, para evitar su detención, y juicio. Se pagaron grandes cantidades de dinero para evitar que el escándalo saliera a la luz pública.
Qué sencillo hubiera sido retirar a estos párrocos (todos para Roma a limpiar, sacar cuentas, atender a los curas mayores, jardinería, etc..). Apartarlos del contacto con niños evitando más crueldades con los menores. Solo hubiera bastado con que un alto cargo de estas jerarquías se hubiera molestado en estudiar, o al menos leer, sobre “abusos sexuales» sensibilizarse de las consecuencias que esto acarreaba para estos niños, dónde está la misericordia, la piedad.

Primó el encubrimiento y los intereses económicos: la colecta «del domingo».  Un sacerdote, al que tanto honor y respeto se veneraba, a quien cualquier madre y padre dejaría su hijo o hija. A quién nuevamente pondrían en bandeja de plata un inocente niño.

Un acercamiento a la temática les hubiera bastado para percatarse que estos abusadores no dejarían de atentar en contra de los niños. Que estaban cometiendo un grave error: un sacrilegio.

Hubo algunas diócesis que sometieron a los acusados (abusadores) a tratamientos y evaluaciones psicoterapéuticas para posteriormente reanudar sus actividades pastorales. ¡Que baje Dios y lo vea! «¿Qué es esto?», ¡por favor!. Un poco más de Información “NO, señores NO”, a esta gente hay que apartarla del contacto con niños. Un poco mas de conciencia y sentido común. No más cambio de parroquia, la ignorancia perpetúa la complicidad de los abusos a menores.

El caso Celso García (uno de los miles de casos)

Parece que lo que escribo es una obviedad, pero cómo es posible que el religioso Celso García sea nombrado párroco en Guadalajara después de haber salido de la cárcel. Celso García cumplió una condena de 3 años por abuso a menores. Estuvo ejerciendo desde su salida como párroco de 24 pequeñas localidades, sin ninguna cautela especial. Justificaron su trabajo porque: “ha cumplido su deuda con la ley y la justicia”, será posible que tengamos que ver y oír semejantes declaraciones, además y con toda desfachatez dice el portavoz de los agustinos: “son localidades sin niños”. ¿Pero cómo nos cuentan esta película y creen que les podemos creer?. Este “monstruo” ha estado como párroco desde 2015, es decir, desde que salió de la cárcel, supuestamente estaba allí de manera provisional, cuántos años se puede decir que es provisional?.

Es necesaria la presencia de un artículo como el transcrito a continuación, del lunes 18 de marzo de 2019 en el País: “El obispo de Guadalajara recoloca de párroco para 24 pueblos a un fraile tras tres años de cárcel por abusos” Para apartarlo de su misión pública, está claro que a lo único que le tiene miedo la iglesia es “al qué dirán”. Nunca se han preocupado por las víctimas, se han preocupado por encubrir el crimen de los infractores.

Espera, que aún hay más

Peor aún, un día después de la noticia del párroco de Guadalajara nos encontramos con otra noticia que termina de desmoralizar a cualquier lector: “El Papa rechaza la dimisión de Barbarin, condenado por encubrir abusos”. Barbarin fue condenado a seis meses de cárcel por encubrir los abusos a menores de los que tuvo conocimiento entre 2014 y 2015. Los que siguieron de cerca el juicio pudieron comprobar alguna irregularidad, por parte del Vaticano, como invocar inmunidad diplomática de algún cardenal para evitar su declaración. Dónde está la justicia que pide el Papa a los obispos.

Francois Devaux, presidente de la asociación Palabra Liberada, que agrupa a víctimas de pederastia en Lyon, manifiesta (declaración en el País, 19/03/19): “La reacción de Francisco deja claro que el problema de la pederastia es la Iglesia y es el Papa, hoy la problemática no está ni en los curas, ni en los cardenales, ni en la Iglesia francesa, sino en el Papa mismo, que es el responsable de la situación”.
Cabe señalar que los denunciantes pedían que el cura Bernard Preynat, quien había abusado de ellos 25 años atrás, fuera retirado del trabajo con niños. Por favor señores, cómo no va a ser condenado un hombre por hacer caso omiso de estas peticiones, ya no solo por callar semejante horror  (lo que hizo Barbarín, al silenciar a Bernard Preynat) sino por seguir siendo cómplice de la incoherencia de exponer la vida de más niños.

¿Dónde está la dignidad humana?

Entiendo que esos curas pueden ser sus amigos pero ¿Dónde está la dignidad humana?. Se trata de niños indefensos que podrían haber sido liberados de las crueles garras de un depredador sexual. El que lo sabe y no hace nada, por evitarlo, es tan culpable como el que lleva a cabo el abuso.
En un panorama como este, en el que la máxima autoridad es el vivo retrato de lo que podemos esperar de la Iglesia católica; yo te diría: “apaga la luz y vámonos”. Aunque yo me quedaré aquí para ayudarte, para ofrecerte la información que necesitas para enseñar a tu hijo a protegerse.

Te estoy hablando de los abusos sexuales en la iglesia católica, pero estos abusos también los hay en cualquier religión. En cualquier institución, o situación, en la que los adultos ocupen posiciones de autoridad sobre los niños, sobre todo de los niños que no están informados.

Una característica común en los agresores es que la mayoría poseen lazos previos con las víctimas: miembros de la familia u otros del círculo de confianza del menor.

Protege a los tuyos, nadie lo hará por ti.  Si un depredador puede abusar de los tuyos… lo hará. Los abusadores solo necesitan tiempo y tu hijo necesita información. Hay que denunciar, es la única forma que avanzamos en una sociedad llena de tabús.

Gracias a los valientes que rompieron el silencio se han podido evitar algunos abusos. Recuerda que, si sabes de algún abusador en tu entorno, la mejor manera de salvar a otros niños es descubriendo en público al abusador. Si no tienes valor hazlo en el anonimato. Deja cartas, notas públicas, busca la manera de divulgarlo.

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