ENSÉÑALE A DECIR NO. Prevención del abuso (3-10 años)

Lo primero que debe saber tu hijo/a es que su cuerpo le pertenece, tiene que aprender a cuidarlo y que hay partes de su cuerpo que no pueden tocar otras personas. Solo cuando esto esté asimilado por niños y niñas, podrás enseñarle a decir “NO”.

Cuando el niño y la niña están pequeños no tiene sentido nuestras explicaciones, (lee el artículo: “Cómo explicar a los niños el abuso infantil”) en este caso le enseñaremos a decir NO ante las personas que no respeten sus decisiones, sus sentimientos o su cuerpo, recuerda que no nos centraremos solo en los tocamientos, si le diremos que, si alguien no le hace caso, deberá contarlo para poder ayudarlo.

Antes de continuar quiero hacerte una aclaración; no debemos hablar de tocamientos buenos y tocamientos malos porque hay tocamientos que son malos, pero hacen sentir bien al niño/a (los genitales poseen muchas terminaciones nerviosas que emanan sensaciones agradables), que es precisamente de lo que se aprovecha el abusador, de esta respuesta natural del organismo, para empezar a involucrar al menor en su juego, así que hablaremos de los tocamientos que no deben permitirse.

La psicóloga Julia Borbolla, quien ha trabajado más de 40 años la prevención del abuso sexual en México, utiliza el término: “apachurra tu corazón” para explicar a los niños lo que es un abuso.  Puedes utilizarlo cuando el niño no está en capacidad de entender una explicación mayor: “si algo apachurra tu corazón di: NO”.  Cuando es pequeño, pero le diremos que cuando algo apachurre su corazón debe decir NO.

Cuando está pequeño o pequeña, sobre los 2 y medio, 3-4 años -hay niños que a los dos y medio ya están en capacidad de decir NO-, cuando veáis que otro niño o niña le quiere quitar un juguete y él o ella y ya le dice que NO, es señal de que ya puede entender y cuidar lo que es suyo, como cuidar su cuerpo.  O, cuando te des cuenta que tiene claro algunas normas, y por supuesto, entre ellas, que hay partes, de su cuerpo, que no pueden tocar otras personas. Ya es el momento.  Hay padres que les enseñan a decir palabrotas, los niños no saben qué significan, pero las repiten, aprenden fácil.

 Cuando tú le preguntes qué cosas no puede hacer o permitir, en el momento en que te diga y tenga claro qué partes no puede tocar otra persona, empezarás a enseñarle que, tiene que decir NO con fuerza, porque los que hacen estas cosas, a veces no oyen o se hacen los que no oyen, porque creen que son muy listos

Con los más pequeños/as, lo mejor que se puede hacer es practicar con ejemplos, una y otra vez, hasta que estés segura que el nuevo aprendizaje forma parte de su repertorio de actuación.

Dile que le harás cosas que le gustan y cosas que crees que no le gustan para que, te diga cuando no le gustan; esas que apachurren su corazón o las que no debe permitir.  Le dirás que, si te dice que no y tú lo sigues haciendo, él tiene que hablar más fuerte y si tu sigues, tendrá que gritar, que tú quieres ver cómo grita NOooo.

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Cuando lo haya practicado suficiente número de veces, durante varios días y ya le veas preparado, le enseñarás otra técnica muy efectiva que es “golpear el suelo con los pies”, como si de una rabieta se tratara.  Debe decir “no” y seguidamente, sin dar tiempo a nada, empezar a patalear, sin escuchar a la persona que intenta tocarle.  Le dirás que lo haga como cuando él o ella se enfada porque no le dan lo que quiere, bueno, si es el caso del menor que tiene rabietas cuando no le dan lo que quiere. Si no es su caso, cuando veas en algún dibujo animado esta situación lo tomarás como ejemplo: “Viste ese niño como se pone molesto”, eso es lo que debes hacer cuando alguien haga algo que no te gusta, como pegarte o tocar las partes de tu cuerpo que son tuyas y no debe tocar nadie.

Tú le enseñarás cómo hacerlo, haciéndolo tú primero, dile que te pellizque suave, que tú le dirás NO, pero que te vuelva a pellizcar más fuerte, para gritar NO y a continuación empiezas a patalear como si fueras un niño pequeño, además estoy segura de que a él o ella le gustará ver cómo lo haces.  Querrá hacerlo él o ella y si no es así invítale a que lo haga, que tú quieres verle.  La idea es que lo practique.

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Imaginaros la sorpresa para un abusador en su intento por un tocamiento.

Ya sabéis, con niñas y niños pequeños no hace falta ninguna explicación, solo debe saber que debe decir un “No” con fuerza y patalear sin escuchar a la otra persona.

Cuando ya puedan entender explicaciones 4-5 años en adelante dile que no deben sentir vergüenza por gritar, pues esta es una forma de ahuyentar a quien pretende tocarlo/a o hacerle daño.  Le dirás un ejemplo muy sencillo: si estás en clase y tu amiguito te pellizca no te pongas a llorar, debes decirle NO y si no para tienes que gritar porque hay más niños y niñas en clase y hay mucho ruido, si gritas fuerte, estoy segura que la profesora mirará hacia ti para saber qué pasa y pueda llamar la atención a tu amiguito, también podría suceder que te llame la atención por gritar, pero estoy segura que el niño no te pellizcará más.  

Dile: “no tengas miedo de gritar, es normal que sientas miedo, lo más importante es que el miedo no te gane”.   Para perder ese miedo, debes practicar con él o ella, sólo la práctica repetitiva de esta actuación, le hará reaccionar automáticamente; si llega a vivir la situación su respuesta será automática.

Claro, para que esto sea posible son necesarios dos aprendizajes previos:

EL PRIMER APRENDIZAJE, que tu hijo o hija tenga información sobre situaciones de riesgo o información clara sobre cuándo debe decir NO, y poner sus límites, para distinguir o afrontar situaciones de abuso.

Te comento un caso, de los muchos que hay, llevado a juicio (España) se desarrolla en una sala de cine, la niña (11 años) estaba acompañada por una amiga, al lado de ella se sentó un despreciable señor, quien empezó a tocarla.  La niña fue incapaz de decir NO o preguntar: “señor: ¿Qué está haciendo?” En tono alto.  En esta escena, un grito fuerte hubiera sido suficiente, o levantarse y cambiarse de sitio, pero estas pobres criaturas no saben qué está pasando, son incapaces de gritar, la NIÑA, AUNQUE NO ESTABA SOLA, QUEDÓ PARALIZADA. Bueno, estaba con una amiguita que podéis imaginaros qué podía hacer, además de que no se enteró de nada.

O, el caso de la niña a quien su madre le prohibía jugar en la calle, le decía que era peligroso, muy peligroso, pero no le decía cuál era el peligro.  Esta niña después de que marchaba su madre a trabajar, por supuesto que salía a jugar a la pelota, no entendía a que se refería su madre con que era muy peligroso, ella salía jugaba y era divertido no veía el peligro, no pasaban coches y cuando pasaban lo hacían muy despacio.  Hasta que un día la pelota cae dentro de una casa y ella entra a buscarla, el señor que la deja pasar abusa de ella y esta niña que hoy en día es una mujer cuenta que, quedó en estado de shock, algo que es muy común en estas situaciones, que no podía moverse, después de lo sucedido el señor abrió la puerta y le dijo que se fuera y ella era incapaz de dar un paso, dice que el señor la empujó para que saliera, por supuesto, nunca le contó a su madre, que tanto le había advertido que no saliera.  Su madre no le explicó qué clase de peligro podría encontrar, sin causar miedo; haberle dicho que los adultos son buenos, pero algunos toman malas decisiones.  Si no hablamos del tema del abuso es muy difícil hacer prevención.  Es probable que la madre supiera qué tipo de vecino tenía, hubiera sido más sencillo hablar de no acercarse a aquella casa y advertir de ese señor que no toma buenas decisiones.

El abusador se aprovecha del silencio de los niños y niñas, esto lo hace muy bien, con chantajes y amenazas, pero de lo que más se aprovecha es del silencio de los adultos, ellos saben que padres y madres no hablan del abuso con los niños y niñas, es más el tema de la sexualidad no se toca en casa y esto refuerza su estrategia.

Te cuento un caso más, el de Marie Dinkel luchadora de Judo en Alemania, cuando tenía 13 años y su entrenador abusó de ella, ella no sabía por qué pasaba eso, ella misma comenta: “creí que me lo merecía por no haber salido bien en el último torneo” o porque no estaba lo suficientemente bien en los entrenamientos. Nunca podrán decir NO, ni contarlo, porque no saben qué está pasando. Ni saben que su cuerpo les pertenece y pueden decidir sobre él. Marie tuvo el valor de contarle a su madre un año después de estar sucediendo.

EL SEGUNDO APRENDIZAJE, que tú le hayas dado la oportunidad de decir NO ante situaciones que le desagradan en su familia, a los adultos de su entorno, o a un hermano o primo mayor.  Cuando el niño y la niña crecen en un ambiente autoritario y de imposiciones, será incapaz de expresarse libremente en otras situaciones. 

Por ejemplo, cuando le pedimos que de un abrazo a alguien y él o ella dice que NO y, sin embargo, nos empeñamos en que debe hacerlo, por una supuesta norma de educación o por quedar bien, sin respetar sus sentimientos

o cuando el niño o niña tiene dulces y le decimos que los reparta y ante su negación el adulto le quita la bosa y empieza a repartirlos.  ¿Dónde está la enseñanza de poder decir NO y nuestra aceptación de respetar su decisión? Crecerán creyendo que tienen que hacer todo lo que los adultos dicen, ellos y ellas necesitan saber que pueden decir NO, que tienen derecho a decir NO y serán respetados.

Entiendo que hay que enseñarles a compartir, que es parte de nuestro deber como padres, pero primero respetaremos su decisión, nos identificamos con sus sentimientos (sé que te gustan mucho y no quieres que se te acaben, a mí tampoco me gustaría que se me acabaran…) y después explicarle lo bonito de compartir.  Es probable que después de la explicación no los reparta y se respetará.  Cuando se presente una situación similar y sea otro niño o niña, quien tenga dulces y no quiera repartir, se le recordará cuando él o ella era quien tenía los dulces.  También puedes aprovechar otros momentos en los que alguien le dé a él o ella un dulce y explicarle lo que, se siente cuando otro comparte lo que tiene para darte a ti.

Explica a tu hijo o hija que quedarse callado cuando alguien le pega, toca o insulta es como decir “SI”.  Cuando se dice “no” muy suave no queda muy claro si es un no o un si-no, para que no quede ninguna duda, hay que decir NO en voz alta

Debes explicarle que el aprendizaje de la palabra “No” se utilizará cuando alguien quiera tocar sus partes íntimas o hacerle daño.  No se usará para eludir sus responsabilidades (bañarse, cepillar los dientes, ir a la cama) o cuando tú le pides hacer cosas de casa, como ordenar la habitación o recoger los platos sucios de la mesa.

Pregúntale: “¿qué harías si alguien intenta tocar tus partes íntimas?”, “¿qué vas a decir?”, podrá decir: “no, no quiero” pero yo os aconsejo a que el niño aprenda a decir un NO TAJANTE, y mientras más pequeño, menos explicaciones.  Aprender a decir NO ante un tocamiento es lo mínimo que debe saber el menor. debe aprender un menor.

Plantéale diversas situaciones en las que debe decir NO, siendo los tocamientos, una situación más, entre los ejemplos a tratar, dándole más importancia a que aprenda a cuidar su cuerpo que, a que aprenda a decir “no” ante un tocamiento. 

Es decir, si alguien intenta tocar sus genitales, él sabe que debe decir: “no” porque se lo has enseñado, pero después de que él ha aprendido a reaccionar con seguridad, y ha dicho “no” con firmeza, debes centrarte más en felicitarle por haber aprendido a cuidar su cuerpo que, por haber aprendido a decir “no”.  Le dirás, por ejemplo: “así se habla, te felicito ya has aprendido a protegerte” o “muy bien, un NO fuerte, ya estás preparado para cuidar tu cuerpo que, es muy valioso” o “ya has aprendido a poner límites si alguien quiere tocar tu cuerpo”.  Se trata de reforzar la parte bonita del aprendizaje; “haber aprendido a cuidar su cuerpo” y a la parte desagradable de la situación que, en este caso, son los tocamientos, restarle toda importancia.

Y es que, quiero aclararte algo muy importante en el desarrollo del niño y la niña ante su futura sexualidad, no debemos enfocarnos en el miedo a los tocamientos porque podrá generar consecuencias en su futura sexualidad, esa obsesión por no permitir los tocamientos. Cuando ya haya aprendido a decir NO y le hayamos felicitado por aprender a cuidar su cuerpo, debemos aclararle que, los tocamientos en sí no son malos, cuando sea mayor y tenga una pareja, los tocamientos podrán ser una forma de comunicación o de conocimiento entre ellos, pero ahora decir NO es una forma de cuidar su cuerpo. O decirle que entre adultos si pueden tocarse, lo que no está bien son los tocamientos de niños con adultos o de niños mayores con niños menores.

Recuérdale que no podrás estar siempre a su lado: Empieza por explicarle que tú le cuidas mucho pero que necesitas su ayuda porque hay veces que tienes que trabajar, hacer la compra, etc.

Yo te doy orientación, pero tú debes adaptarla a tu situación personal pues, puede suceder que, tú no trabajes, entonces podrás decir que, cuando él va al colegio, o cuando le dejas en casa de alguien porque no puedes dejarle en casa solo o sola.  O, por el contrario, tú estás todo el día fuera de casa, razón de más para hacer esta conversación necesaria e imprescindible; ya que él o ella debe aprender a cuidarse para cuando no esté contigo. 

Explícale que cuando se acerque un niño o niña a pellizcarle o pegarle, a veces no es suficiente con un simple “no”, es necesario un “no” en voz alta, si siguen haciéndolo, debe gritar “no” con más fuerza, tan fuerte que otra persona le oiga, si no hay nadie debe apartarse e ir donde haya un adulto, un familiar o el profesor, si en ese momento está en la escuela. 

ASEGÚRATE DE QUE LE HA QUEDADO CLARO LO QUE DEBE HACER

Pregúntale si le quedó claro lo que debe hacer cuando otro niño quiera hacerle daño.  Ante su afirmación pregúntale: “¿Qué harías si otro niño quiere pegarte?” Oye su relato, que debe coincidir con lo que le enseñaste, si es necesario le corriges y le vuelves a preguntar.  Cuéntale que hay muchos niños que quedan callados porque no saben qué hacer cuando otra persona intenta hacerle daño, ahora él ya sabe qué puede hacer. Y a manera de confirmación le preguntas: “¿verdad que ya sabes?”

ANÍMALE A PRACTICAR COMO SI ESTUVIERA SUCEDIENDO.

Dile a tu hijo: “vamos a representar una obra de teatro, tú serás tú y yo seré Luis -un amigo del colegio o un primo- “empieza a tirarle del cabello, poco a poco aumenta la tirantez hasta que diga: “no” o “para”, momento en el que le dirás: “debes hablar más fuerte”.  Se trata de que el niño primero hable firme y si la situación se mantiene su segunda respuesta será un grito, incluso un poco exagerado, esto se logra después de que hayas practicado varias veces.  Y esto es efectivo, podrás comprobarlo cuando empieces a practicarlo. No hagas más de dos o tres representaciones por día, si le insistes cansará, él o ella, debe de quedar con ganas de seguir jugando a representar su papel.

En otra puesta en escena intenta tocarle una nalga, debe de ser un toque no directo, más bien disimulado, espera su reacción y le recuerdas que tiene que ser un NO fuerte, tajante, insiste en tocarle hasta que él te diga o grite: “NOOOO..”, entonces lo habrá comprendido bien.

Puedes tocarle en forma de juego y si él consiente, porque cree que se trata de un juego, le recordarás que las partes íntimas no las puede tocar nadie, ni en juego.  Le pedirás que te recuerde e indique en su cuerpo cuáles son las partes que no debe tocar nadie. 

Proponle jugar a representar papeles en el que tú le pellizcas, le das un abrazo muy fuerte, le tocas alguna parte íntima, le tiras de la oreja, … intercalados con situaciones agradables como dar un beso, dar un abrazo suave, consentir la cabeza.  Una situación de abuso y una de no abuso. 

PONTE EN SU LUGAR

Muy interesante resulta invertir los papeles, así harás un trabajo que se llama de modelaje.  Tú serás el niño y él será un niño mayor o un adulto.  Servirás de ejemplo con tu forma de actuar y de reaccionar.  Pídele que te toque disimuladamente una parte íntima, si él o ella no lo ha hecho. Así, podrás decirle: “Ah, me querías engañar, me tocaste disimuladamente”, pues que sepas que así hacen algunas personas, pero ahora tu ya lo sabes y le guiñas el ojo.

La primera fase del abuso empieza ganándose la confianza del menor, después intentará iniciar juegos inocentes en los que se puede tocar accidentalmente sus partes íntimas.  Si el niño delatase estos juegos, la defensa será sencilla.  El adulto planteará la existencia de un mal entendido y el asunto quedará zanjado.  Pero, no lo intentará más.  Se lo pensará dos veces, para intentarlo de nuevo con el mismo niño o niña

Después de los 8 o 9 años, ya podemos empezar a enseñarle frases como: “no voy a jugar a que me tocas, eso no es un juego”.   En estos casos lo más importante es la seguridad que expresan sus palabras, por lo que un “NO” rotundo y apartarse del sitio, sigue siendo la mejor arma.

TAMPOCO DEBE ACEPTAR QUE LE PIDAN QUE TOQUE A LA OTRA PERSONA

Dile a tu hijo/a que también puede suceder que, en vez de intentar tocarle, le pidan que sea él o ella quien realice el tocamiento o mire a esa persona sin ropa, si le sucede esto, o se encuentra en situaciones que le hace sentir incómodo, no le guste o le de miedo, también debe decir “NO” con firmeza, las veces que sea necesario, sin importar si es el papá, hermano, tío, abuelo, amigo de la hermana, sicólogo, papá de su mejor amiga, vecino, amigo, médico, maestro, pastor, sacerdote o entrenador.

Cuanto más natural seas al hablar de la sexualidad en casa, y más apoyes a tu hijo a decir “NO” y poner sus límites, más difícil será que pueda sufrir cualquier tipo de abuso sexual en su infancia.

3 comentarios en «ENSÉÑALE A DECIR NO. Prevención del abuso (3-10 años)»

  1. Tengo una hija de 9 años ,y tiene una prima de 2 a 3 años. Encontré a mi hija de 9 encima de la niña sin sus bragitas, haciendo movimientos de adultos ,le preguntamos que había pasado ,y dijo que su primita de 2 le dijo que se acostara y se le subió arriba y hizo lo mismo diciendo que vio a su papá y mamá hacerlo ,y que mi hija de 9 le gustó la sensación y le dio curiosidad de cómo sería sin braguitas ,y por eso lo hizo una o dos veces ,que lo dejo de hacer cuando su primita dijo que mejor ya no lo hicieran ,ella me dijo que no le dijiera a la mamá ,nos confesó ,pero no hubo tocamientos directos entre ellas ,también nos comentó que cuando tenía al rededor de 6 se tocaba con una vecinita de la misma edad a jugar a doctor ,ahora ella está mayor y se siente arrepentida por que se acuerda del echo

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    • Cuando los padres y madres me preguntan asustados, les digo que es muy probable que hayan visto algo o alguien lo hizo con ellas, afortunadamente sabeis de dónde procede esta actuación. Es algo muy habitual a estas edades y lo más importante es que los adultos con sus actitudes no les transmitan nada negativo para que no pase de algo puntual sin consecuencias. Cuando lo hizo a los 6 años, tambien fue producto de algo normal a esas edades, puesto que las sensaciones agradables que sentía le animaban a repetir los tocamientos
      Si se siente arrepentida y te cuenta es muy buena señal de la comunicación y confianza que tiene contigo. Explícale que es normal en muchos hogares, pero nadie lo cuenta y ella puede pensar que hizo algo malo, pero realmente no hizo nada malo. Primero, fue parte de la curiosidad, como bien dijo ella, las sensaciones agradables hicieron que lo repitiera. Cuéntale lo que digo yo en uno de los videos: «si hubiera sido doloroso no lo hubiera hecho otra vez», dile que eso forma parte del descubrimiento del cuerpo y las sensaciones que emanan del cuerpo. También forma parte de la curiosidad y de los juegos de los niños que a veces quieren repetir lo que ven. Es probable que se sienta mal porque vio tu preocupación y tus preguntas, quizá con angustia, pero debes de evitar que tenga sentimientos de culpa. Dile que le preguntaste muchas cosas porque querías saber realmente como había pasado todo, de quién había sido la idea y para descartar que hubiera otras personas adultas detrás de todo esto (como efectivamente lo fue porque la pequeña vio cosas de la vida de los adultos, que no debería haber visto y quiso repetir). Pero, ahora que sabes como ocurrió todo; deberá quedar tranquila. Mira los videos de mi canal de YouTube: Carmen H Sánchez del Río, míralos todos, incluso los destinados a 2 años, encontrarás claves importantes y suscríbete para que veas el próximo video de secretos buenos y malos que deberás trabajar lo antes posible. MIra el video de la pornografía para que coloques la protección en los dispositivos electrónicos.

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